La cervicalgia se define como el dolor que se siente a nivel de las vértebras cervicales, es decir, desde la parte superior de la espalda hasta el cuello. Estos dolores suelen disminuir en unos días o incluso en algunas semanas. En la mayoría de los casos, la cervicalgia no tiene consecuencias graves.
La cervicalgia suele estar asociada a:
- un sueño provocado por una mala postura al dormir
- una mala postura durante el uso prolongado del ordenador
- la tensión de un músculo de la parte superior del cuerpo causada por una mala postura.
¿Cuáles son los diferentes tipos de cervicalgia?
Según su causa, se distinguen tres grandes tipos de cervicalgia:
- las cervicalgias comunes
- las cervicalgias relacionadas con un traumatismo cervical
- las cervicalgias sintomáticas
Los dolores cervicales denominados «comunes» también se califican como «inespecíficos». Su frecuencia en la población se estima en 12 personas por cada 1.000 al año.
Dos tercios de los franceses sufren, al menos una vez en su vida, un episodio doloroso que aparece sin enfermedad ni contexto traumático y que provoca rigidez localizada.
Diversos factores como la ansiedad, la artrosis, una mala postura o incluso la actividad profesional o deportiva pueden ser responsables de este tipo de dolor. Dentro de este tipo de cervicalgia, se distinguen tres situaciones:
- Las cervicalgias en personas jóvenes, provocadas por una mala postura, especialmente por la flexión prolongada durante el trabajo o el ocio. Se manifiestan con dolor en la parte posterior del cuello que puede irradiarse hasta la mitad de la espalda y los hombros, sin llegar a bloquear el cuello.
- Las cervicalgias en personas mayores suelen localizarse más abajo y estar relacionadas con la artrosis cervical. La movilidad del cuello disminuye y con frecuencia resulta dolorosa.
- La tortícolis se caracteriza por la contractura de uno o varios músculos cervicales. Generalmente aparece de forma brusca durante la noche, por ejemplo, tras un movimiento repentino o por una mala postura al dormir. El dolor es intenso y provoca una posición anormal de la cabeza y el cuello, que parecen bloqueados en flexión y rotación.
La cervicalgia en el entorno laboral
Cada año, la cervicalgia (o dolor cervical) afecta entre el 15 % y el 57 % de los empleados de oficina que trabajan frente a una pantalla. Actualmente pasamos cerca de 7 horas sentados frente al ordenador y, la mayoría de las veces, la pantalla es fija y no permite ajustar su altura ni profundidad.
La cervicalgia es la segunda enfermedad profesional más frecuente después de la lumbalgia. Además, la ansiedad y el estrés laboral (problemas de relación entre compañeros, presión jerárquica, carga de trabajo, etc.) también pueden favorecer la aparición de una cervicalgia debido a la tensión continua de los músculos del cuello.
¿Cuáles son los síntomas del dolor cervical?
Existen diferentes afecciones y síntomas asociados a la cervicalgia. Los principales signos clínicos son:
- Dolor en la nuca y el cuello
- Afectaciones nerviosas que provocan dificultades para realizar determinados movimientos
- Posiblemente una pérdida de peso inexplicable
- Estado febril
- Síntomas como hormigueos persistentes en las manos o las piernas, debilidad muscular importante o pérdida frecuente del equilibrio requieren una consulta médica lo antes posible.
¿Qué tratamiento existe para la cervicalgia?
Para aliviar el dolor relacionado con una cervicalgia aguda, el médico puede prescribir analgésicos para combatir el dolor, como paracetamol o AINE (antiinflamatorios no esteroideos). También pueden recetarse relajantes musculares en caso de contracturas musculares dolorosas.
Un collarín cervical de espuma puede resultar útil al inicio de una cervicalgia, cuando el dolor es más intenso.
Por último, en algunos casos es necesario recurrir a sesiones de fisioterapia, durante las cuales pueden utilizarse diferentes técnicas:
- Electroterapia (ultrasonidos e infrarrojos)
- Tracciones vertebrales
- Técnicas de movilización (activas o pasivas)
- Técnicas de contracción-relajación
- Masajes o determinadas manipulaciones de las vértebras cervicales (contraindicadas durante las 6 semanas posteriores a un traumatismo)
En determinadas situaciones puede ser necesaria una baja laboral (de 3 a 15 días de media). La decisión corresponde al médico y depende de diversos criterios:
- La naturaleza del trabajo, especialmente cuando implica una actividad física (movimientos repetidos de flexión-extensión del cuello, manipulación de cargas pesadas, etc.)
- La edad y condición física del paciente
- La intensidad del dolor y la respuesta al tratamiento
- La duración y las condiciones del transporte diario
Cuando el paciente realiza una actividad sedentaria, puede considerarse una adaptación ergonómica del puesto de trabajo.
5- ¿Cómo prevenir la cervicalgia en el entorno laboral?
Es posible prevenir el dolor cervical mediante pequeños cambios en los hábitos diarios. Se recomienda fortalecer la musculatura cervical mediante ejercicios sencillos aprendidos con un fisioterapeuta y realizados entre 2 y 3 veces por semana.
También es importante evitar situaciones de estrés y ansiedad crónicos. Para ello, las técnicas de relajación pueden ser de gran ayuda.
También se recomienda adaptar la postura a la actividad realizada. Frente a una pantalla, la postura correcta consiste en:
- Mantener los pies apoyados en el suelo o sobre un reposapiés
- Mantener un ángulo del codo de 90° o ligeramente superior
- Mantener los antebrazos cerca del cuerpo
- Mantener las manos alineadas con los antebrazos
- Mantener la espalda recta o ligeramente reclinada apoyada en el respaldo
- Realizar pausas periódicas para reducir la tensión en el cuello y la nuca
Sin embargo, la forma más eficaz de prevenir la cervicalgia es proporcionar a los empleados soportes ergonómicos para monitor que permitan ajustar la altura y la profundidad de la pantalla. Los ojos deben estar alineados con el borde superior de la pantalla.
6- Soluciones UNILUX para prevenir la cervicalgia
ERGO ONE y ERGO TWIN: soporte de monitor simple ERGO ONE y soporte de monitor doble ERGO TWIN.
Ventajas:
- Salud y bienestar: estos brazos ergonómicos, fáciles de usar, mejoran la postura y alivian las vértebras cervicales gracias al ajuste de la pantalla en distancia, altura y ángulo según las necesidades del usuario. Nuestros soportes multidireccionales (orientación horizontal o vertical) incorporan un resorte de gas que permite ajustarlos sin esfuerzo y mantener la pantalla en el ángulo de visión perfecto.
- Rendimiento laboral: la utilización de estos soportes libera espacio en el escritorio y favorece el trabajo colaborativo, haciendo el entorno de trabajo más dinámico.
- Ventaja del producto: equipado con 2 puertos USB 3.0 de fácil acceso en la base, ideal para compartir datos desde una memoria USB y cargar dispositivos como smartphones y tabletas.
ERGO STATION: Pórtico ergonómico de almacenamiento.
Ventajas:
- Salud y bienestar: compuesto por un brazo ergonómico para monitor, fácil de utilizar, mejora la postura y alivia las vértebras cervicales gracias al ajuste de la pantalla en altura, distancia y ángulo según las necesidades del usuario.
- Un escritorio organizado: este organizador ergonómico multifuncional dispone de varios compartimentos, como un soporte vertical para documentos A4, un espacio para teléfono móvil y un portalápices. El espacio liberado sobre el escritorio contribuye a una mejor organización del trabajo.
- Flexibilidad: equipado con un resorte de gas, se ajusta sin esfuerzo y mantiene la pantalla con un ángulo de visión perfecto. Permite una rotación de 360° para visualizar en formato horizontal o vertical, se inclina y puede extenderse fácilmente hasta 45 cm de altura y 42 cm hacia adelante.
- Ventaja del producto: con una longitud máxima de 125 cm y gracias a sus dos robustas abrazaderas de fijación tipo tornillo de banco, se adapta fácilmente a escritorios de 140, 160 o 180 cm de ancho.